Capítulo 1. Nicholas Nickleby
Entramos al Paraninfo, nos pusimos el abrigo, la bufanda y las manoplas y nos dispusimos a ver la película. No habíamos tenido la oportunidad de leer la novela, así que algunas partes del argumento se nos escaparon. Por ejemplo, según lo recuerdo, hay un momento en el que Nicholas y el ex-preso empiezan a dar vueltas en círculo con la barca y después de 5 minutos (¡de película!) llegan a un muelle, se meten en una casa abandonada en la que no hacen nada, llega el malo, salen de la casa, corren sin rumbo, vuelven a la barca y siguen dando vueltas hasta que por algún misterio de la ciencia, la barca del malo (quien se oculta tapándose la cara hasta la nariz con su capa a lo Count Von Count pero a nadie le resulta sospechoso) entra en su círculo de navegación, se pelean los adultos mientras la nenaza que es Nicholas se dedica a hacer aspavientos, llega un barco gigante, los dos tipos caen al agua y el malo es triturado por las hélices mortíferas. Aunque no estoy segura del final porque Irene y yo nos tapábamos los ojos cuando veíamos venir la tragedia. Y en Dickens tragedia es todo, que no nos fiábamos un pelo de los momentos felices porque "fijo que alguno va a morir". Lloramos y reímos a partes iguales.
Luego llegó el momento del coloquio. V preguntó qué nos había llamado la atención y una chica dijo "Me ha llamado la atención que uno de los actores era un hombre disfrazado de mujer". Yo después de eso decidí que no tenía nada inteligente que aportar. Ahora se me ocurre que podría haberlo superado con algo como "Me ha llamado la atención que en la escena del beso sonaba música... pero no había ninguna radio encendida". Todo muy intenso, pero SIETE horas de relax al sol en las escaleras de los jardines de la facultad bastaron para reponer fuerzas.
Capítulo 2. Long Day's Journey Into Night (1/2)
Inauguración del seminario de mano de DL, el Decano y V. Sospechosamente, el micro de DL no funciona. Que parece que sí, pero no. Queda claro que con Natalio no se juega. El Decano empieza su conferencia y yo miro a Irene ilusionada hasta obtener un gesto de aprobación por su parte. Luego habla V y luego DL, que estrena corte de pelo y sonido en el micro. Y recreo.
Nos trasladamos a un aula más grande, como cuando en el zoo trasladan a las orcas, pero sin asientos cómodos. En tan sólo dos horas, Irene ya había perdido dos bolígrafos. Por si fuera poco, una intelectual con pintas dijo en un comentario que la respuesta a una pregunta que había hecho ella antes era EVIDENTE. No sabéis cómo me molesta que llamen retrasados a mis amigos o a mi gato injustificadamente. Y más que molestarme, me dolía en el alma que tuteara alegremente al profesor que daba la conferencia, que no era amigo suyo, ni familia, ni su profesor, ni le habría visto jamás en la vida hasta ese día. Os aseguro que si cuando habló ella hubiera abierto un Actuable para esperarla a la salida, lo hubieran firmado el 95% de los presentes mínimo.
Pero pasemos a la proyección de Great Expectations. Entramos al Paraninfo, nos pusimos el abrigo, la bufanda y las manoplas y nos dispusimos a ver la película. No habíamos tenido la oportunidad de leer la novela, así que algunas partes del argumento se nos escaparon. Por ejemplo, según lo recuerdo, hay un momento en el que Pip y el ex-preso empiezan a dar vueltas en círculo con la barca y después de 5 minutos (¡de película!) llegan a un muelle, se meten en una casa abandonada en la que no hacen nada, llega el malo, salen de la casa, corren sin rumbo... Wait, wait, wait... ¿De qué iba Nicholas Nickleby?... ¿Y ahora qué, Wordsworth? Emotions recollected ñiñiñiñiñi...
Veamos... Nicholas... Vale, sí. Va de un tipo que es un inexpresivo y un moñas. Pero al menos el actor que lo interpretaba no era viejoven como el de Pip. Parecía una broma. Su cara, su pelo, su ropa, sus 60 años... Era una adolescencia rollo Al Salir de Clase. Tremebundo, truculento.
Pero por hoy ya es suficiente, que no quiero que lloréis por no haber asistido al seminario. Coming soon: capítulos 2.2 y 3. Queda lo mejor, os encantará.
Le quiero dedicar la entrada a mi amigo Alberto, que cumple años mañana. Es el mejor, y día a día se gana mi amor incondicional aguantando mi tontería, mis problemas mentales, haciéndome bizcochos, regalándome plantas que en principio no se me deberían morir, contándome chistes crueles, subiéndome cafés a clase, buscándome silla en la cafetería, avisándome de que tengo el pelo bufado... Lo que digo: el mejor, Queen Mary, el mejor.
Con amor,
A.
...





Awwwwwwww *_________* <3 y has puesto el mismo color en mi nombre y en el tuyo (inicial) <3
ResponderEliminarSabes que si hubiese podido ir al seminario, le habría soltado un "Chiqui..." a la intelectual.
Bueno, lo primero felicidades a tu amigo Alberto, que por lo que dices de él ya me gustaría a mi tenerle de amigo.
ResponderEliminarMe ha encantado lo de las manoplas para entrar a la sala de cine, lo de la barca que iba en círculos y se cruza con la otra, lo de las hélices mortíferas, lo del tal Natalio haciendo de las suyas... Bueno, que me he reído mucho con todo, como siempre.
Besos reina!
Joooo hay una foto que no se ve. Pero me ha gustado mucho, como siempre me he reído un montón.
ResponderEliminar¡¡Solucionado!! ;)
EliminarHace tiempo que te leo con avidez pero nunca me he animado a decir nada. Ya van casi 20 días desde que no actualizas. Vuelve!
ResponderEliminar¿A través de Twitter? ¡Date a conocer!
EliminarMuchísimas gracias. He estado de exámenes, y normalmente eso me motiva a escribir, pero me faltaba tiempo.
Beso
No hace mucho tiempo que te leo con avidez pero prometo hacerlo a partir de ahora. Me ha traído muy buenos recuerdos que, en estas épocas de exámenes con zorros y zorras malignas, bienen muy bien.
ResponderEliminarP.D. Encontré los bolis :)
Awwww... Irene tecleando a oscuras... Eres más mona que nada <3
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